Muchas de las grandes empresas u oficinas de hoy en día cuentan con todo tipo de mecanismos de control horario o presencial de los trabajadores. Fichar cada mañana a la entrada y salida de la oficina es un acto rutinario que se repite día tras día en multitud de trabajos de nuestro país. Pero, ¿sirven de algo este tipo de mecanismos de control horario?, ¿Qué desventajas se desprenden de su uso? En el post de hoy voy a analizar cómo influyen (si es que influyen) este tipo de mecanismos de control en el rendimiento de los empleados de una determinada empresa y os voy a proponer 3 motivos para no obsesionaros con el control presencial de los empleados.

  1. A mayor control, menor motivación

No es extraño llegar a la conclusión de que a un mayor control, los empleados pasan a sentir más presión en su día a día laboral, llegando a ver mermada su motivación al sentirse vigilados por los altos cargos de la empresa. Al contrario de lo que se pretende conseguir con su implantación, este tipo de mecanismos de control no consiguen que las personas se impliquen más en el trabajo, sino todo lo contrario. El control da la sensación de desconfianza de la propia compañía a su equipo, por lo que ellos también pasan a estar más desmotivados.

  1. El rendimiento no se mide por las horas trabajadas

No por pasar más horas dentro de la oficina se consiguen mejores resultados o se és más productivo. El rendimiento no tiene nada que ver con el control, todo lo contrario. Además, las personas suelen trabajar de forma más eficaz cuando se sienten motivadas, relajadas y se consideran parte importante de la organización. De hecho, las mejores ideas suelen aparecer fuera de la oficina, cuando el empleado se encuentra en su zona de confort.

  1. Ventajas de ofrecer un horario flexible a los empleados

En el lado opuesto de las compañías con mecanismos de control presencial y control horario de sus empleados, encontramos aquellas empresas con horario flexible. Se trata de ofrecer una mayor libertad horaria, permitiendo que puedan entrar o salir de la oficina antes o después, según sus necesidades o cómo se encuentren. Esta flexibilidad ofrece múltiples ventajas, no solo para los propios profesionales sino, también, para la organización.

  • El equipo está más contento y se siente mucho más valorado. Esto, a su vez, contribuye a un aumento de la productividad y del rendimiento.
  • A diferencia de lo que se pueda creer a priori, la flexibilidad horaria reduce considerablemente la cifra de absentismo laboral.
  • Permite una mejor conciliación entre la vida laboral y la vida familiar.
  • La libertad de horarios, además, permite ahorrar costes; derivados de la luz, el agua o las dietas.

Muchas de las grandes compañías europeas y del resto del mundo ya comienzan, cada vez con más frecuencia, a implantar este modelo de libertad horaria frente a los modelos más arcaicos de control y vigilancia. Recuerda, unos trabajadores contentos y relajados conseguirán mejores resultados que aquellos que se encuentren cansados, con altos niveles de estrés y presión laboral.

 

David Tomás 

Autor “La empresa más feliz del mundo”

Libro David Tomás - La empresa más feliz del mundo

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